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COMUNICADO
Históricos referentes del radicalismo chivilcoyanos expresaron su sensación luego de su expulsión de la UCR

En un comunicado Eduardo De Lillo y Carlos Lapenta dieron a conocer su posicionamiento sobre lo sucedido.
Eduardo De Lillo | Carlos Lapenta

Luego de conocerse la expulsión de varios chivilcoyanos afiliados al Radicalismo, a partir de la decisión tomada por el Comité Provincia de la UCR, los históricos referentes del radicalismo chivilcoyano Eduardo De Lillo y Carlos Lapenta lamentaron este hecho y expresaron su opinión al respecto.

Entre los expulsados figuran la actual jefa de Gabinete municipal, Marcela Sabella; y el actual secretario de Hacienda, Eduardo De Lillo; el candidato a consejero escolar por Consenso Federal en las últimas elecciones, Carlos Lapenta; y el concejal oficialista Lucas Burgos.

En este sentido, emitieron el siguiente comunicado dando a conocer su posicionamiento sobre lo sucedido:

“Antes Radicales, ahora villanos… Con sorpresa, y a través de terceros, nos enteramos de que la mesa directiva de la UCR de la provincia de Buenos Aires ha decidido suspender (o expulsarnos, no lo sabemos) nuestra afiliación, partido al que pertenecemos legalmente desde hace muchos años y afectiva e ideológicamente desde la cuna primero y por filosofía de vida después. Más tarde nos confirmaron que no fuimos los únicos ‘privilegiados’, sino que corrieron la misma suerte 750 correligionarios más”.

“Lamentamos que autoridades de nuestro partido, el de la ética republicana, como lo definiera Raúl Alfonsín, no nos haya comunicado fehacientemente la causal del castigo para adoptar una decisión tan drástica”.

“Intuimos, siempre por versiones, que la sanción impuesta ha sido por integrar una lista extrapartidaria a nivel local. Ignoran los ‘sancionadores’ que la afiliación a un partido político es un acto de convencimiento voluntario que de ninguna manera puede devenir en condición de rehén. Menos aún en un sistema democrático. Si los ‘sancionadores’ piensan lo contrario deploramos un razonamiento tan anacrónico y autoritario. Si ellos creen estar en lo cierto, nosotros estamos en un partido equivocado”.

“Ricardo Balbín (estimamos que dicho nombre y apellido no les resulte extraño a los ‘sancionadores’) dijo: ‘Aquel argentino que transite libremente los caminos de la República, con su frente limpia, su honradez, su orgullo de ser un buen ciudadano, será Radical esté o no afiliado a la UCR’. Esas palabras son simplemente para refrescar un poco la memoria de algunos radicales, legalmente tan estrictos e ideológicamente portadores de boinas blancas y distintivos amarillos. Nosotros creemos estar comprendidos dentro de las palabras de Ricardo Balbín. ‘Bárbaros, las ideas no se matan’, lo dijo alguien muy conocido. Recuérdenlo”.

“Y para continuar parafraseando, Raúl Alfonsín decía que ‘si alguien quiere ingresar a la Unión Cívica Radical no hay que hacerle un análisis de saliva para ver de dónde proviene’. Cuando se habla de republicanismo, de democracia, de horizontalidad partidaria hay que recordar esas palabras. Cuando, por el contrario, se piensa que lo más conveniente para escalar posiciones personales es achicar el partido, entonces, sin duda, hay que seguir los ejemplos prácticos de los ‘sancionadores’. Porque el radicalismo, nuestro partido político, ha quedado, en lo operativo, relegado a una agencia de colocaciones electorales para amigos y parientes, pero poco les interesa aportar alguna idea para beneficio de los vecinos. Y según quién es amigo de quién se obtienen listas electorales que servirán para colocar algunos legisladores y ser herramientas de presión en las cámaras, sin importarles lo que ocurre en sus ciudades”.

“Para finalizar queremos dejar bien en claro que el partido político local que nos invitó a integrar su lista en las últimas elecciones puede exhibir sin demasiado esfuerzo una conformación pluripartidaria con personas provenientes del peronismo, radicalismo y vecinalismo, consustanciados con principios democráticos. Obsérvese que los excluidos de la UCR son bienvenidos en otros espacios políticos. Los nuevos partidos argentinos se están formando con desmembramientos del nuestro. ¿No vale la pena analizar eso, en lugar de erigirse en jueces impiadosos de correligionarios que durante tantos años estuvieron vinculados al partido?”.

“A nuestros sancionadores los saludamos con atenta consideración y pesar”.