El peronismo bonaerense atraviesa un proceso de reconfiguración que tiene a las estructuras locales en el centro de la escena. En Chivilcoy, el cierre de listas del pasado domingo 8 de febrero confirmó lo que se venía gestando en los pasillos partidarios: habrá competencia interna para definir la conducción del Partido Justicialista local.

Con la fecha electoral fijada para el próximo 15 de marzo, el escenario quedó polarizado entre dos sectores que hoy representan las principales vertientes del movimiento a nivel provincial y nacional.
Tras cumplirse el plazo para la oficialización de candidaturas, las opciones para los afiliados chivilcoyanos quedaron definidas de la siguiente manera: Una encabezada por la actual presidenta del partido y concejal, Coty Alonso. La referente de La Cámpora busca renovar su mandato apostando a la continuidad de la gestión que viene llevando adelante en la sede de la calle Sarmiento.
Mientras que, la otra lista es liderada por Luciano Dellepiane, referenciada directamente con el armado político que impulsa el gobernador Axel Kicillof, planteando una alternativa de conducción con una impronta ligada a la gestión provincial.
Más allá de los nombres, lo que se pone en juego es la hegemonía del liderazgo local. En los sectores más críticos a la actual conducción, se escucha con frecuencia el reclamo por una mayor «apertura» y la necesidad de una figura que logre tutelar y contener a la totalidad de las expresiones del peronismo local, sin exclusiones.
Por su parte, el oficialismo partidario pretende continuar con el poderío que ha logrado mantener a nivel interno en los últimos años.
La resolución de esta interna no definirá solamente quién firma las actas del partido, sino también cuál será la estrategia y el perfil que adoptará el justicialismo local de cara a las próximas elecciones.








