“Si no fuera por los veteranos no creo que hubiese mucha lucha por la malvinización de nuestro país”, reclamó el presidente del Centro de Veteranos chivilcoyano, Oscar López, en el acto oficial por el Día del Veterano y Caídos en Malvinas este 2 de abril en nuestra ciudad.
La “causa Malvinas” va más allá de la guerra, tiene que ver con todo lo que han tenido que atravesar los ex combatientes a lo largo de estos 43 años que han pasado, muchas veces en silencio, muchas veces en soledad.
Esta guerra fue una de las últimas herramientas que utilizó la Dictadura Militar que estaba en pleno declive y fue uno de los detonantes para el llamado a elecciones que marcaría la vuelta de la democracia en el 83.
Les llevó muchos años a los combatientes ser reconocidos por el Estado. Fundamentalmente por parte del Ejército tuvieron una recepción ingrata -casi por la puerta trasera-. Sumado al hecho de que debieron firmar una orden de silencio al regresar al país y a partir de allí vivieron marcados por el miedo.
El periodo de “desmalvinización” duró casi una década, con la intención de dar una vuelta de página a lo sucedido y poner un manto de silencio sobre el conflicto bélico. Pero eso no fue lo único con lo que tuvieron vivir, sino también con las secuelas de la guerra y los suicidios.
En torno a esto último, según los datos no oficiales más de 500 veteranos se quitaron la vida y se habla de 2500 muertes asociadas a los efectos traumáticos de esa guerra a lo largo de estas décadas, una cifra que casi cuadriplica los 649 caídos en la guerra.
Otro hecho a remarcar es que recién el 22 de noviembre de 2000, mediante la Ley 25.370 se estableció el 2 de abril como el Día del Veterano y de los Caídos de la guerra de Malvinas, devolviendo un reconocimiento a quienes habían participado del combate.
Con miedo, discriminados, con falta de apoyo psicológico y económico, atravesaron muchos años, pero esto ha ido cambiando, la sociedad ha pasado a reconocer su sacrificio y reivindicarlos. Ha sido una lucha ardua que continúa y que seguirá hasta el fin de sus días. Malvinas, una deuda pendiente.