El concejal de La Libertad Avanza, Juan Ignacio Felice, explicó por qué su bloque fue el único que no acompañó el expediente enviado por la Secretaría de Gobierno para convalidar el convenio de rescisión de contrato y restitución del inmueble otorgado en comodato a Perchet Argentina S.A.U.

Según señaló, si bien consideran positivo que el inmueble municipal vuelva a disponibilidad del Ejecutivo “para otorgarlo, alquilarlo o venderlo a otra empresa”, el punto crítico es que el convenio incluye la condonación de una deuda que la firma mantiene con la Municipalidad.
“Consultamos a cuánto ascendía la deuda porque la información del expediente era muy escueta, y el silencio de todos los concejales, incluso del presidente del cuerpo, nos pareció muy raro. En todas las sesiones, cuando se trata la condonación de deudas a vecinos por alumbrado, barrido y limpieza, lo primero que se pide es conocer el monto”, cuestionó Felice.
Deuda estimada y presuntos incumplimientos del contrato
El concejal recordó que el contrato firmado en 2021 establecía metas laborales: para mantener el comodato gratuito, la empresa debía alcanzar un primer objetivo de 50 empleados y un máximo de 600 al 31 de diciembre de 2023, algo que nunca ocurrió, según afirmó.
A su vez, indicó que el acuerdo establecía inspecciones municipales y actas de control que no aparecen en el expediente. Ante la ausencia de información oficial, desde su bloque realizaron una estimación basada en las condiciones del comodato original: “Estimamos que la deuda podría ascender a 147 millones de pesos, una cifra enorme para las arcas municipales. Sobre todo, en un contexto en el que el propio intendente y el secretario de Hacienda han manifestado dificultades para pagar el aguinaldo en tiempo y forma. Cuando el municipio no está bien económicamente, resignar dinero que debe una empresa no es correcto”.
Felice agregó: “ Ningún funcionario dejaría pasar una deuda así si fuera particular. Entonces, ¿por qué tratar los fondos municipales como si fueran ajenos?”.
Plazos de entrega y dudas sobre su cumplimiento
Respecto del plazo para desocupar la nave municipal, Felice señaló: “Se fijó como fecha límite el 31 de marzo, con posibilidad de extender hasta abril y aplicar una multa diaria por atraso. Pero después de incumplirse todas las obligaciones anteriores sin sanciones, cuesta creer en esa cláusula”.
El concejal expresó su preocupación por un eventual nuevo incumplimiento y por la posibilidad de que el municipio vuelva a firmar acuerdos que eximan a la empresa de responsabilidades.
Estado de las instalaciones
Luego de aprobarse el convenio, Felice y la concejal Noelia Ramos Nicieza visitaron la nave: “Las instalaciones están abandonadas y deterioradas. El contrato establecía que la empresa debía devolver el inmueble en las mismas condiciones en que lo recibió, y eso claramente no va a suceder”.
También cuestionó que el Ejecutivo no haya actuado antes: “Hace tiempo que la empresa no funciona. ¿Por qué no se pidió la devolución antes si no cumplían con lo pactado? Ahora, de manera apresurada, buscan recuperar el inmueble sin anunciar ningún proyecto ni interés concreto de nuevas inversiones”.
“El cierre no fue culpa del actual Gobierno nacional”
Frente a las versiones que atribuyen el cierre al Gobierno nacional, Felice fue categórico: “Dialogando con extrabajadores, todos coinciden en que el cierre era una decisión política. Cuando reabrió como Bicontinentar, muchos ya sabían que tenía los días contados. Comenzó con unos 50 empleados, luego sumó algunos más, pero jamás se acercó a los 600 que exigía el contrato”.
Qué debería hacer el municipio
Para Felice, la estrategia municipal debe cambiar: “La nave representa un problema porque cada vez que se cede, se hace de forma gratuita y el municipio no obtiene nada a cambio. Además, se la devuelven en peores condiciones. La próxima vez debe haber controles estrictos y un seguimiento real”.
Y concluyó: “La nave debe alquilarse o venderse al precio correspondiente. No puede seguir regalándose un bien que pertenece a toda la comunidad, especialmente cuando el municipio necesita recursos”.









La fábrica es una más de las que se fundieron con este régimen golpista pseudoliberal. Son negadores seriales de la realidad. Los libertarios son los nuevos kirchneristas.