Con una participación que superó los 400 niños, el pasado domingo los Bomberos Voluntario llevaron adelante una nueva edición del tradicional Paseo de Reyes, una actividad que ya se ha instalado como parte del calendario comunitario en cada inicio de año, con el acompañamiento de muchas familias que se acercaron a disfrutar de la propuesta.

En la calle Vicente López, una extensa fila de niños aguardó su turno para subir a los móviles junto a los integrantes de la Central 29 y pasear por la ciudad en las autobombas, a partir de un trabajo realizado en equipo por el Cuerpo Activo, la Reserva y la Comisión Directiva.

Durante la tarde, el cuartel permaneció abierto para que los vecinos pudieran recorrer las instalaciones, sacarse fotos, jugar y conocer más de cerca el trabajo de los bomberos.









