Con un marco de público excepcional y el respaldo de las instituciones locales, la localidad celebró este sábado una nueva edición de sus carnavales. La noche destacó por el despliegue de comparsas, batucadas y un cierre musical que transformó la jornada en una verdadera fiesta popular.

En una jornada donde el clima se alió con el entusiasmo de los vecinos, Palemón Huergo volvió a transformarse en el epicentro de la alegría regional. Con un excelente marco de público que colmó los espacios previstos, la localidad perteneciente al partido de Chivilcoy reafirmó su capacidad de convocatoria y el valor de sus tradiciones populares.

El éxito del evento fue el resultado de un esfuerzo coordinado. El acompañamiento del municipio, sumado al arduo trabajo del club local y las diversas instituciones de la comunidad, permitieron que la organización fuera impecable. Durante el desarrollo de la velada, quedó de manifiesto que este tipo de festejos son fundamentales para fortalecer los vínculos sociales, ya que «el carnaval es encuentro, comunidad y celebración popular».

El desfile llenó de color y ritmo las calles con la presentación de la comparsa Anay Kara, que deslumbró con sus trajes y coreografías, seguida por la energía rítmica de la batucada Angiru Tapia. El sonido de los parches y el baile contagiaron a los asistentes de todas las edades, creando un clima de sana diversión familiar.

Para coronar una noche perfecta, el gran cierre musical estuvo a cargo de Tropicalísimo Fantasía. La banda puso el broche de oro con un baile que se extendió hasta el final de la jornada, logrando que nadie se quedara sentado. Las autoridades y organizadores coincidieron en que se vivió una «nueva jornada exitosa» que impulsa a seguir apostando por estos espacios de cultura y recreación.








